Se recomienda que la primera visita al odontólogo ocurra alrededor del primer año de vida, o cuando aparecen los primeros dientes, aunque muchos padres consultan recién cuando surge algún problema.
Hábitos que previenen problemas futuros
- Cepillado asistido por un adulto hasta que el niño tenga destreza suficiente
- Limitar el consumo de azúcares, especialmente antes de dormir
- Controles odontológicos periódicos, aunque no haya molestias
- Observación temprana de la posición de los dientes para evaluar necesidad de ortodoncia preventiva
Un primer contacto temprano y positivo con el odontólogo ayuda a que los controles futuros sean una experiencia sin miedo, y permite detectar a tiempo caries o alteraciones en el desarrollo dentario.
Pedí tu turno con la Od. Catalina Díaz
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